Revisado médicamente por el Dr. Kevin Lau, D.C., M.H.N. — Fundador, ScolioLife®
Respuesta breve: Los estirones de crecimiento son la ventana en la que una curva de escoliosis tiene más probabilidad de progresar, porque la columna se alarga con rapidez. Durante un estirón activo, monitoree con más frecuencia —haga seguimiento del Ángulo de Rotación del Tronco (ATR), la postura y la estatura cada dos semanas— y reporte cualquier tendencia al alza a su especialista de forma oportuna. Detectar el cambio de forma temprana es lo que mantiene abiertas las opciones más suaves, no quirúrgicas.
Si su hijo tiene escoliosis, los años de crecimiento son el momento de prestar la mayor atención. Esta guía explica por qué los estirones aumentan el riesgo, cómo detectar uno y qué seguir (y con qué frecuencia) para que un cambio nunca pase desapercibido.
Las curvas de escoliosis tienden a progresar mientras el esqueleto aún está creciendo, y pueden avanzar más rápido durante el crecimiento acelerado de la pubertad. A medida que la columna se alarga con rapidez, una curva existente tiene la mayor oportunidad de aumentar. Una vez que un niño alcanza la madurez esquelética y el crecimiento se hace más lento, la mayoría de las curvas se vuelven considerablemente más estables.
Por eso la misma curva puede ser de bajo riesgo en un adolescente que casi ha terminado de crecer, pero merecer una vigilancia estrecha en un niño más pequeño que entra en su fase de crecimiento máximo. La cantidad de crecimiento restante es uno de los mayores factores que los especialistas ponderan al evaluar el riesgo de progresión.
No siempre sabrá que un estirón está ocurriendo hasta que lo vea en los números, que es precisamente la razón por la que importa hacer seguimiento de la estatura. Las señales incluyen:
Como el estirón y la curva pueden moverse juntos, un aumento de la estatura es su señal para revisar la curva más de cerca.
Tres mediciones, seguidas en conjunto, dan el panorama más claro, y hacer seguimiento de la estatura junto con el ATR es lo que revela si el crecimiento y la curva se mueven a la par:
Para el método completo en casa, consulte cómo monitorear la escoliosis en casa.
Fuera de un estirón, muchas familias monitorean cada 2 a 4 semanas. Durante un estirón de crecimiento activo, cada 1 a 2 semanas es razonable, para que un cambio se detecte con rapidez. No hace falta obsesionarse con una sola lectura; lo que importa es la tendencia a lo largo de varias. Siga siempre el intervalo que su especialista recomiende para su hijo.
El seguimiento en casa le indica cuándo actuar; su especialista decide qué hacer, incluido si se necesitan imágenes.
ScolioTrack registra el ATR, las fotografías de postura y la estatura en un único historial fechado, de modo que un estirón de crecimiento y cualquier cambio de la curva aparezcan lado a lado, convirtiendo el “esperar y observar” en un registro claro y compartible para la próxima cita.
Como la columna se alarga con rapidez, una curva existente tiene más oportunidad de aumentar. El riesgo de progresión es más alto cuando a un niño le queda más crecimiento por delante.
Cada 1 a 2 semanas es razonable durante un estirón activo (frente a cada 2 a 4 semanas en otros momentos), centrándose en la tendencia y no en una sola lectura. Siga la orientación de su especialista.
No. Muchas curvas se mantienen estables incluso durante el crecimiento, en especial las más pequeñas. El monitoreo es la forma de saber qué está ocurriendo en el caso de su hijo.
El riesgo generalmente disminuye a medida que un niño se acerca a la madurez esquelética y el crecimiento se hace más lento. Su especialista evalúa la madurez para juzgar cuánto crecimiento (y riesgo) queda.
El ATR, las fotografías de postura y la estatura en conjunto. La combinación —en especial la estatura junto con el ATR— es lo que señala una curva que se mueve con un estirón de crecimiento.
Aviso médico: Este artículo es para fines educativos, de tamizaje y de automonitoreo. No proporciona un diagnóstico y no sustituye la asesoría médica profesional, la exploración ni las imágenes. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado sobre la afección individual de su hijo. Los resultados varían según la edad, la madurez esquelética, el tipo de curva, la constancia, el uso del corsé, la adherencia al ejercicio y factores individuales.